YOUTUBERS DEL HUMOR , MOLÁIS DEMASIADO: ¡HACED LIMPIEZA!

Internet está lleno de caminos para triunfar. Hablo de  triunfar en su amplio sentido de la palabra. Un triunfo efímero a base de fama o notoriedad, o triunfar utilizando internet como un escaparate de un trabajo con en el que dejáis constancia de vuestro talento. Un paralelismo claro lo tenemos en los dos tipos de televisión que se hacen hoy en día en España: Una Televisión que busca la originalidad, el esfuerzo y el talento, y otra que busca audiencia en los instintos primarios y con personajes de ‘usar y tirar’. Unos podrán ser recordados en unos años, otros no tanto. Ambas televisiones son necesarias y absolutamente complementarias en los gustos del espectador. Eso no pasa con Internet y Youtube. Esta plataforma tan necesaria se ha convertido en un contenedor. Un contenedor en su máxima expresión donde han dejado acumular basura, y donde encuentras alguna piezas de coleccionista.


Tiene una explicación

He de reconocer que me he criado en el humor absurdo. En el humor de “Martes y 13″. Entiendo el humor en sus contextos culturales y temporales. Hoy nadie duda de que estos eran y son dos grandes genios del humor. Después vinieron otros tantos; Cruz y Raya, Los Morancos, los formatos de las cadenas privadas, el club de la Comedia, Paramount Comedy, Series como 7 vidas, Aqui no hay Quién viva, programas como Homo Zapping… Me he criado en ese humor absurdo e irónico, el humor que puede hacerse negro porque tiene constancia de sí mismo y del que quién lo hace, sabe reírse se sus miserias y desgracias y las sabe compartir porque se esfuerza en llegar al público. Elementos con los que la audiencia empatiza y con eso las hacemos más llevaderas. El humor de los gags críticos, el humor con función  responsable, el humor absurdo que quita importancia, el de imitaciones que acercan personajes, el de las parodias y monólogos que hacen reírse a un país de sus propias costumbres.

Y aún así, pertenezco a la generación Youtube. Y no porque me dedique a ello, sino como consumidor. Utilizo Youtube como hemeroteca de mi propios recuerdos. Utilizo la plataforma para buscar mejores momentos de formatos que me gustan, me entretienen, para buscar actuaciones y directos de los artistas, para reírme de/con personajes que tienen ese aura de genialidad natural, aunque no sean profesionales del humor pero que no tienen que buscar el enfrentamiento y el dolor consciente en los demás para hacer reír. Consumo humor, también del negro. Quedarse en el blanco aburre. Y sí, mi humor negro viene conmigo siempre, es y pertenece a  mi zona privada. Tiene un contexto personal y unos códigos que el receptor SÍ va a entender. Y así debería ser para todos. Lo utilizo cuando sé que puedo utilizarlo, con quién, dónde, y en la forma adecuada. Es humor negro por eso mismo. De otra forma no podría ser negro, ni muchísimo menos llamarse humor. Por eso, lo que hacéis algunos no es asunto ‘negro’ ni tampoco humor, aunque haya quien os ría las gracias. Así, por sorpresa, os lleváis la bofetada correspondiente.

Llego tarde a todos vosotros, Youtubers. (No estoy nada puesto, porque siempre llego tarde a todo lo Guay) Y aquí el problema lo tengo yo. He caído en un puñado de ellos (los que más triunfan, dicen), y realmente pocos consiguen hacerme gracia. Es problema mío, no quiero ir de snob. Para que lo entendáis bien: Quizás yo no logro reírme de las gracias de nuestros padres y por eso, ni vosotros os reís con lo que yo disfruto, ni yo disfruto con alguna de  vuestras obras. Lo mismo me he quedado atrás, pero no me hacen ni pizca de gracia. Pero voy a ser justo; De una forma u otra, me ha tocado vivir rodeado de algunos de vosotros y voy a reconocer en unos cuantos, un talento desbordante. Me hacéis gracia. Mucha. Lo reconozco. Podría poneros nombre a cada uno de vosotros, pero seguramente caería en la crítica feroz del nuevo circo romano (Twitter) o es que ya no sé si lo que estoy estoy desactualizado (Out), o si debería perder más tiempo en la página de Youtube buceando y encontrando nuevos cómicos y gente que valga la pena. Prefiero quedarme con vosotros, sois poquitos, pero os lo curráis.

Es con lo que yo disfruto. El humor que puedo compartir, el humor del que no me sonrojo por que además de zafio, obtiene premios, el auténtico humor cañí,  el humor que responde, el humor de reírse antes de empezar a pronunciar palabra, el humor físico, el humor travesti, el humor negro-negrísimo, el humor crítica, el humor necesario, el humor de los domingos para empezar la semana. Y sí; el humor Youtube.

¿Qué hacemos ahora?

Yo, actualizarme y buscar más maravillas entre vosotros, los que nos alegráis la vida en los muros de Facebook. No puede ser que no pueda comentar nada sobre el humor que os divierte a los jóvenes.  Joder, tengo 28 años, y hablo como un abuelo. No hablo del humor Alfredo Landa o del humor que reclama Bertín Osborne, os lo juro. Hablo de un humor de profesionales en el que ‘había y hay’  mucho trabajo detrás,  el humor espontáneo que despierta hilaridad desde el minuto 1. Me queda el consuelo de que sois unos cuantos y que vais a derribar la barrera Youtube, vais a quitar la morralla, vais a convertiros en estrellas, vais a guionizar formatos, series y películas, vais a eliminar mis prejuicios del humor 2.0 y vais a eliminarlos a ellos. No porque no me gusten, y no porque no sean complementarios, es que el humor  de antes era intocable, no era zafio, era humor en Mayúsculas y no merecéis compartir escenario y plataforma con gente sin talento y con muy poco sentido de HACER humor.

Ahora tenéis intrusos entre vosotros, y lo peor de todo es que mientras vosotros ganáis dinero siendo auténticos, a otros les dan premios por representar a la juventud. (Una parte de ella, pasa ser justos) Ah bueno, lo mismo es que ni soy tan joven y mi humor ya no encaja con las nuevas generaciones. Si para ser joven, estupendo y molar tanto como ellos tengo que volverme soez, estar al día de los videos del señor Cremades,  reírme con el ‘CaraAnchoa’, y aplaudir a la nueva ola de críticos y jueces del mundo Youtuber prefiero ponerme mis vhs y difrutar con el humor Noventero. Mientras tanto, seguir enviando vía links lo que SÍ vale la pena de esta plataforma.  Yo ya no me meto demasiado allí porque siempre acaba recomendándome (Lo más visto o lo más viral)  y siempre son personajes que me cambian la idea que tengo de la gente joven de mi país. Y me deprimo.

Y Si hay alguien dispuesto a reírse conmigo del HUMOR en mayúsculas o rebatirme este artículo, que marque mi número que yo contesto:

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